La firma del acta representa el principal resultado institucional de las tres jornadas: establecer un ámbito permanente para fortalecer la gobernanza, la coordinación entre jurisdicciones y la cooperación técnica en la Patagonia. El desafío será sostener ese compromiso en el tiempo y traducirlo en políticas de prevención, preparación y respuesta que protejan a las personas, las comunidades y los ecosistemas.
Mesa regional, con plazos y acciones de trabajo
El principio de acuerdo fue encabezado por la secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén, Luciana Ortiz Luna, junto con representantes de las tres provincias. La iniciativa contempla la participación de las fuerzas de seguridad, la Administración de Parques Nacionales, la Agencia Federal de Emergencias (AFE), los Sistemas Provincias de Lucha Contra Incendios de las tres provincias, y quedó abierta a la adhesión de representantes del sistema científico y tecnológico, universidades, municipios, sector privado, organizaciones comunitarias, pueblos originarios y sociedad civil.
También acompañan este proceso instituciones y organismos que participaron del Congreso, entre ellos la Fundación Pau Costa, de España; el Banco Mundial y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), que respaldan el camino iniciado y acompañarán el proceso de implementación, con el objetivo de fortalecer la cooperación, la capacitación y el financiamiento destinado a la prevención.
El desafío es sostener políticas públicas interprovinciales que permitan reducir igniciones, exposición y vulnerabilidad mediante la articulación en el territorio, la gestión de los combustibles y la participación comunitaria, considerando el papel ecológico del fuego y la protección de la vida, los bienes y los ecosistemas de la Patagonia Argentina, precisó en la entrevista con ArgentinaForestal.com el especialista en gestión ambiental, Luis Sosa Pfatschaacher, responsable técnico de la Dirección Provincial de las Delegaciones Regionales de Neuquén, quien junto con Alan Traballoni, director de Emergencias y Comunicaciones Región Sur, impulsó la organización del Congreso.
La dimensión del trabajo compartido también se refleja en los recursos humanos disponibles. En conjunto, las tres provincias cuentan con unos 600 brigadistas forestales, además de fuerzas de seguridad especializadas en el combate de incendios rurales y forestales, bomberos voluntarios, guardaparques de la Administración de Parques Nacionales, equipos de Defensa y Protección Civil y áreas de emergencia y gestión del riesgo.
En ese sentido, se identificaron aportes específicos de cada provincia para fortalecer una estrategia regional:
• Neuquén: compartirá la experiencia del programa Interfaz Resiliente, que contempla la participación vecinal, la evaluación del riesgo por viviendas, la cartografía participativa y la articulación entre organismos de gestión del riesgo y comunidades.
• Río Negro: aportará la trayectoria del Sistema Provincial de Lucha contra Incendios Forestales, su experiencia en educación preventiva, análisis de peligros de incendios, formación técnica e incorporación de herramientas tecnológicas para la gestión del riesgo.
• Chubut: pondrá en común su experiencia en manejo de combustibles, silvicultura preventiva y planificación a escala municipal y predial, además de sus capacidades en educación para la prevención, organización territorial y articulación interinstitucional.
El acta establece un plazo de 30 días para que cada provincia designe un referente institucional y un enlace técnico, con sus respectivas suplencias. Dentro de ese período se realizará una primera reunión y, posteriormente, los encuentros tendrán una periodicidad trimestral. Las decisiones se adoptarán por consenso y quedarán registradas en cada instancia de trabajo.
Se realizará una primera reunión en este plazo, y luego cada tres meses habrá encuentros, con decisiones por consenso y registro de cada acuerdo logrado
La coordinación de la Mesa será rotativa y tendrá una duración anual. Los aspectos operativos de esa modalidad se definirán durante la primera reunión del nuevo espacio interprovincial.
Entre los compromisos asumidos también se incluyeron acciones para promover el intercambio entre las áreas técnicas, la realización de al menos tres jornadas regionales de capacitación, el intercambio de instructores entre provincias y la formación de formadores. Asimismo, se planteó fortalecer e incluir al personal con trayectoria en las tareas de preparación y respuesta.
La prevención tendrá un capítulo específico durante el primer año de trabajo. Se prevé desarrollar un proyecto piloto y un diagnóstico inicial, con intervenciones acordadas junto a municipios, propietarios y comunidades involucradas. La intención es que las acciones respondan a las características y necesidades de cada territorio, y no queden limitadas a una planificación general.