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Misiones | Se quemaron 22 hectáreas de un pastizal único en la Argentina y se perdieron poblaciones de especies endémicas en áreas protegidas del Teyú Cuaré

A fines de septiembre se informó de un incendio en San Ignacio, donde se quemaron 22 hectáreas de pastizal en la península de Teyú Cuaré, un área natural protegida en la provincia de Misiones. La zona más afectada fue la Reserva Natural Privada Tenondé, propiedad de la Fundación Hábitat y Desarrollo.

El fuego se originó durante trabajos de reemplazo de un poste en el tendido eléctrico que bordea el pastizal y avanzó con rapidez. No hubo víctimas ni daños materiales. El encargado de la reserva se encontraba en ese momento en una zona sin cobertura telefónica.
Acudieron en auxilio los vecinos de la península, los guardaparques del Parque Provincial Teyú Cuaré y de la Reserva Osununú, los bomberos voluntarios y la policía de San Ignacio, que además documentó lo ocurrido.
Un daño grave para especies únicas
El lamentable hecho ambiental registrado radica en que parte del área protegida quemada había sido adquirida este año con el aporte del Comité de los Países Bajos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN NL), por albergar numerosas especies exclusivas del sur de Misiones, varias de ellas declaradas Monumento Natural Provincial e integradas al Sistema Provincial de Áreas Protegidas.
Se estima que el fuego alcanzó ejemplares de unas 500 especies de plantas vasculares, además de mamíferos, aves en período de nidificación, lagartijas, serpientes y ranas.
Entre las pérdidas más relevantes:
•    Toda la población local de Lessingianthus teyucuarensis, un tercio de la población mundial.
•    El 80 % de la población local de Eugenia lilloana y de Allagoptera campestris (en ambos casos, la mitad de la población existente).
•    Toda la población local de Distimake tenondensis, la mitad de la población existente.
•    El 50 % de la población local de Butia poni, el 40 % de la existente.
•    Varios cientos de ejemplares del helecho arborescente Cyathea atrovirens, Monumento Natural Provincial.
•    Todo el humedal donde habita Rufirallus schomburgkii, un ave muy escasa en la Argentina.
Desde la organización ambiental precisaron que el fuego no llegó al pastizal del «cerrito», al otro lado del camino, donde persisten microendemismos como el pasto Mesosetum comatum y es el único lugar  donde crecen espontáneamente Hedeoma teyuciarensis y Oxypetalum teyucuarense.
El fuego como parte del ecosistema
Desde Fundación Hábitat y Desarrollo explicaron que este pastizal forma parte de la pequeña porción del Cerrado presente en la Argentina: menos de 250 hectáreas distribuidas en parches en San Ignacio, Santa Ana y Candelaria.
El bioma, bien representado en Paraguay, Brasil y Bolivia, está compuesto por especies adaptadas a la sequía y al fuego, que forma parte de su dinámica natural.
En grandes extensiones, una parte se quema mientras otra permanece y aporta semillas. El riesgo aparece cuando arde casi todo un parche aislado, como el de Teyú Cuaré: las especies pueden no recuperarse a tiempo o ser desplazadas por colonizadoras, como algunos pastos de origen africano presentes en la zona, detallaron.
Al mismo tiempo, el incendio eliminó parte de los árboles y arbustos que venían avanzando sobre el pastizal y le devolvió una franja de unos diez metros. Sus efectos a mediano plazo todavía son inciertos, indicaron.
La gestión adecuada de este ambiente incluye quemas controladas periódicas y de baja escala, que reduzcan la biomasa seca acumulada y generen sectores en distintos estados de recuperación, con mayor variedad de hábitats para la fauna.
En ese sentido, consideraron que realizarlas fuera de la temporada de nidificación y cría, entre octubre y marzo, permite además reducir el impacto sobre los animales.
Próximos pasos: restauración del área
Para conocer mejor este ambiente, poco estudiado en el país, la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM inició el proyecto «Restauración de pastizales sobre areniscas de Misiones, Argentina», dirigido por los doctores Héctor Keller, especialista en identificación de plantas, y Diego Broz, especialista en manejo del fuego.
Se instalarán parcelas permanentes para evaluar si las especies endémicas logran restablecerse o si avanzan otras, exóticas o nativas.
Implementar quemas controladas requerirá personal capacitado, equipos de protección y de combate del fuego e, idealmente, una fuente de agua en el borde del pastizal. Para ello, la Fundación cuenta con el acompañamiento del Ministerio de Ecología, de los vecinos y guardaparques de la península, de la Facultad de Ciencias Forestales y de miles de misioneros que valoran su patrimonio natural, concluyeron desde la organización ambiental.