Con la participación de expertos internacionales, investigadores, productores y representantes de organismos de cooperación, este martes se dio inicio en Oberá a la Semana Internacional del Bambú en Misiones, en el marco del Seminario Internacional sobre el Bambú como Motor del Desarrollo Verde y la Resiliencia Climática.
La apertura de las actividades reunió a especialistas de distintos países de América Latina que compartieron experiencias sobre producción, industrialización y aprovechamiento del bambú, un recurso natural que gana protagonismo en las estrategias de desarrollo sostenible a nivel global.
El programa es impulsado por la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), el INTA y la Organización Internacional del Bambú y el Ratán (INBAR), junto a otras instituciones, y contempla una agenda de conferencias, reuniones técnicas y trabajos prácticos que se extenderá hasta el viernes.
El objetivo es intercambiar experiencias, conocimientos y buenas prácticas de cooperación Sur-Sur, y contribuir a la creación de un entorno favorable para el crecimiento y consolidación del sector del bambú en América Latina”, explicó el coordinador del encuentro e investigador de la Facultad de Ingeniería de Oberá, Javier Duarte.
Un recurso con creciente peso económico global
Durante la apertura se destacó el creciente protagonismo del bambú en la agenda internacional de desarrollo sostenible.
Considerado uno de los recursos naturales con mayor potencial para reducir la pobreza, generar empleo rural y promover la gestión sostenible del ambiente, el bambú se consolida como una alternativa productiva estratégica.
A nivel global, entre los principales países productores, la producción y el consumo de bambú se estiman en aproximadamente 70 mil millones de dólares anuales, reflejando la creciente relevancia económica de este recurso.
En los últimos años, la innovación tecnológica, el uso productivo y el comercio del bambú han experimentado un crecimiento acelerado.
Su versatilidad como sustituto de la madera, material compuesto reconstituido y materia prima para paneles, pulpa y papel, alimentos, bebidas y otros productos, lo posiciona como un recurso clave para enfrentar desafíos globales como el cambio climático, la degradación ambiental y la transición hacia economías más sostenibles.
El bambú forma parte integral de los ecosistemas forestales y de las expresiones culturales de Asia, África y América Latina. En particular, varios países asiáticos —con China como principal referente— han logrado aprovechar este recurso para impulsar la economía verde, fortalecer la gestión ambiental y contribuir a la mitigación y adaptación al cambio climático mediante cadenas de valor consolidadas.
América Latina, una región con alto potencial
En América Latina se estima una superficie aproximada de 15 millones de hectáreas de áreas nativas y plantaciones de bambú, lo que convierte a la región en una de las más ricas en diversidad y distribución de esta especie.
Los bambúes están presentes en una amplia variedad de ecosistemas, desde los bosques húmedos tropicales en las costas del Pacífico y el Atlántico hasta los ecosistemas altoandinos, alcanzando altitudes de hasta 4.300 metros sobre el nivel del mar en los páramos.
Históricamente, el bambú ha sido utilizado en numerosos países para la construcción de embarcaciones, viviendas sociales, hoteles, iglesias, escuelas, puentes y complejos turísticos, además de herramientas agrícolas, instrumentos musicales y múltiples usos tradicionales y modernos.
Experiencias de cinco países de la región y cooperación internacional
La primera jornada del seminario estuvo marcada por presentaciones de especialistas de distintos países que compartieron experiencias de producción, innovación tecnológica y desarrollo de cadenas de valor.
La apertura técnica incluyó la exposición Una mirada sobre el bambú a nivel global y en la región de América Latina y el Caribe, a cargo de Pablo Jácome Estrella, director regional de INBAR para América Latina y el Caribe.
Luego en forma virtual se presentó la conferencia sobre bambú y resiliencia climática, basada en la experiencia de Filipinas, a cargo de Luis Felipe López, de Base Bahay.
El panorama de la cadena productiva en Argentina fue abordado por el investigador Javier Duarte, de la Facultad de Ingeniería de Oberá (UNaM), quien analizó la situación actual del bambú en el país y las oportunidades para su desarrollo.
También se compartieron experiencias empresariales y productivas de la región, como la exposición “Producción y comercialización del bambú en Uruguay con miras a un desarrollo verde”, presentada por Gabriel Arenares, de Bambú del Este, y el uso de Guadua en Paraguay, a cargo de Nicolás Silva.
Por la tarde, el programa continua con nuevas presentaciones internacionales. Marilyn Rojas, de la Universidad Nacional de Costa Rica, expone sobre las Escuelas de Campo de Bambú en Costa Rica, una experiencia orientada a vincular la producción con la transformación del recurso.
Desde Brasil, el especialista Daniel Lopes, de Fueling Sustainability, compartirá su experiencia sobre el uso del bambú para biomasa en la industria.
Además, el Gobierno de Misiones presentó el Plan de Fomento y Desarrollo Sustentable de Producción, Explotación e Industria del Bambú, impulsado por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de la provincia.
Bambú Sur: cooperación regional para pequeños productores
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la presentación del Proyecto Bambú Sur, una iniciativa orientada a fortalecer la cooperación entre Brasil, Argentina y Bolivia para el desarrollo sostenible del sector.
La exposición estuvo a cargo de Vitor Marcal, gerente de proyecto de INBAR.
INBAR es una organización intergubernamental de desarrollo que promueve el uso ambientalmente sostenible del bambú y el ratán como herramientas para el desarrollo económico, social y ambiental. Actualmente cuenta con 52 Estados Miembros y, además de su sede central en Beijing (China), posee oficinas regionales en Camerún, Ecuador, Etiopía, Ghana e India.
En este marco, el organismo implementa el proyecto Iniciativa Sur-Sur para promover el uso sustentable del bambú como estrategia innovadora para la resiliencia climática de pequeños agricultores en Argentina, Bolivia y Brasil (Bambú Sur).
La iniciativa es financiada por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y se ejecuta en articulación con diversos actores locales de los tres países.
El objetivo del proyecto es mejorar los medios de vida y fortalecer la resiliencia frente al cambio climático de pequeños agricultores y comunidades rurales, mediante la replicación y ampliación de experiencias exitosas de desarrollo del sector bambú.
Entre las líneas de trabajo se destacan iniciativas como Bambú como Sustituto del Plástico (BASP) y otros mecanismos de cooperación Sur-Sur que buscan impulsar nuevas oportunidades productivas sostenibles en el ámbito rural.
Con esta agenda de intercambio técnico y cooperación internacional, Misiones se posiciona durante esta semana como un punto de encuentro regional para debatir el futuro del bambú como recurso estratégico para el desarrollo verde en América Latina.











